Todo el mundo está de acuerdo en que las personas tóxicas es mejor tenerlas lo más alejadas de nuestras vidas que sea posible.

Sin embargo, cuando se trata de familiares, parece que hay mayor permisividad, incluso que todo se perdona y se acepta, por los lazos de sangre que existen.

Sin embargo, las personas que son tóxicas, lo son independientemente de ser compañeros de trabajo, de clase, amigos de la infancia o, también, padres, madres y hermanos.

A pesar de ser familiares, las personas tóxicas afectan igual o puede que incluso de forma superior a nuestros sentimientos. Pueden llegar a causarnos daño emocional y, peor aún, dolor físico.

En esos casos, lo mejor es salir de sus vidas y no mirar atrás, independientemente de que se trate de familiares.

Sin embargo, desprenderse de los lazos entre familiares tóxicos es más complicado. Por un lado, hay que lidiar con las consecuencias de este tipo de acciones. Esto se representa en tratar con el dolor, superarlo, no reprimirlo, incluso perdonar. Pero nunca, hay que sentirse culpable.

La decisión que tomas es en tu propio beneficio y, quizás, también en el de la familia que has formado. Por ellos, es más importante todavía alejarse de familiares tóxicos.

Además, hay que tener en cuenta que esta relación rota con familiares puede afectar a otros que no han sido malas personas contigo. Sin embargo, su permisividad hacia acciones contra ti, debe motivarte también a alejarte en la medida que sea apropiado de esas personas, para no correr el riesgo de que los familiares tóxicos vuelvan a tener influencia sobre tus sentimientos.

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