Las zapatillas blancas tienden a ensuciarse con facilidad y a ponerse amarillentas conforme se les da uso. Para no llevarlas sucias, es conveniente lavarlas de vez en cuando. Ahora bien, no hace falta recurrir a químicos agresivos para ello.

La aplicación de blanqueadores comerciales parece ser una opción muy práctica para limpiarlas y dejarlas como nuevas. No obstante, estos productos deterioran los tejidos y, a menudo, no los desmancha sino que, en las partes plásticas, destaca aún mas su tonalidad amarillenta.

Si quieres presumir de zapatillas nuevas sin tener que gastarte ni un euro en comprar unas nuevas, sigue estos sencillos pasos:

1- Preparamos la mezcla

Youtube: Jairwoo

Ponemos en un bol a partes iguales agua, bicarbonato sódico y agua oxigenada, bastará con una cucharada si solo limpias unas zapatillas, si vas a limpiar más cosas tendrás que echar más de cada cosa.

2- Frotar, frotar y frotar

Con un cepillo de dientes viejo que ya no uses frota sin parar por toda la zapatilla para quitar la suciedad. Los cambios no se ven al momento, deberás esperar un poco.

3- Ponte la televisión

Youtube: Jairwoo

Ahora toca descansar, ve una película, da un paseo, porque deberás esperar 4 horas para ver el resultado.

4. ¡Blancas como el primer día!

Ya sólo queda golpear con fuerza tus zapatillas, la una contra la otra y como por arte de magia, ¡volverán a ser blancas!

¿Has probado este truco alguna vez? déjanos tu opinión en comentarios.

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