INGREDIENTES: 4 personas

500 g de solomillo de cerdo ibérico (o ternera)
300 g de champiñones
1 cebolla
1 ajo
150 ml de vino blanco
1 lámina de hojaldre
1 huevo batido
6-8 lonchas de jamón ibérico
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Sal

PREPARACIÓN:

1. Normalmente este plato, muy popular de la cocina inglesa, se hace con ternera, pero a mi me gusta más el cerdo. Para conseguir una presentación perfecta, le voy a cortar los extremos y dejaremos la parte central. Limpiamos un poco la grasa del exterior. Reservamos.

2. En lugar de lavar los champiñones, los vamos a pelar, de esta manera nos quedará la parte limpia y conservará todo su sabor. Partimos una cebolla en varios trozos. Echamos en el vaso de la trituradora la cebolla, 1 ajo y los champiñones, y trituramos hasta dejar como una pasta. Ponemos aceite en una sartén y sofreímos la pasta. Salpimentamos y añadimos un chorrito de vino blanco. Tapamos y dejamos sofreir a fuego medio-alto.

3. En otra sartén vamos a marcar el solomillo. Simplemente lo vamos a dorar por el exterior, el solomillo se acabará de hacer en el horno. Sacamos a un plato. Sazonamos con sal gorda y lo pintamos con mostaza.

4. Extendemos film transparente. Voy a poner 8 lonchas finas de jamón ibérico, éste será el toque español de la receta. Gordom Ramsay pone jamón de Parma, y si queréis podéis ponerle bacon o panceta, lo que más os guste. Una vez que ha reducido totalmente la salsa, la ponemos encima de las tiras de jamón y cubrimos toda la superficie. Colocamos el solomillo en el centro y cubrimos con ayuda del film. Enrollamos y nos ayudamos de los extremos para apretar el film como si fuera un caramelo. De esta manera nos quedará perfecto. Reservamos en la nevera un mínimo de 1 hora.

5. Pasada la hora, desenrrollamos el hojaldre y lo extendemos. Quitamos el film al solomillo y lo colocamos en un extremo del hojaldre, dejando un margen de unos 5 centímetros. Pintamos con huevo batido la superficie de hojaldre alrededor del solomillo. Hemos de dejar unos 10 cm de hojaldre sin pintar. Cortamos esos 10 cm. Pintamos todo el resto de hojaldre y envolvemos nuestro solomillo. Presionamos para cerrar bien y pintamos los extremos. Doblamos las puntas hacia dentro y cerramos como si fuera un regalo. Colocamos del revés en una bandeja de horno, de esta manera la parte del cierre del hojaldre quedará boca abajo.

6. A los 10 cm. de hojaldre sobrante, le pasamos un rodillo especial para hacer dibujos, si no tenéis este tipo de rodillo podéis hacer tiras y decorarlo a mano. Pintamos toda la superficie del solomillo. Colocamos encima el hojaldre decorado con cuidado y cortamos el sobrante. Pintamos de nuevo el hojaldre para que nos quede brillante. Pinchamos algunas zonas del hojaldre para evitar que se hinfle y se deforme.

7. Horneamos a 200ºC con el horno precalentado, calor arriba-abajo, durante 25-30 minutos o hasta que el hojaldre esté bien dorado. Si os gusta más hecho el solomillo, debéis tapar el hojaldre con papel de aluminio y hornear 10 minutos más.

Cualquier duda, mira el vídeo:

SOLOMILLO WELLINGTON

SOLOMILLO WELLINGTON, un plato perfecto para celebraciones.

Publicada por Muy Sabroso en Miércoles, 28 de noviembre de 2018

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